lunes 12 de marzo de 2012

Desvelo

4:19 grita en silencio el reloj despertador desde la mesita de noche. Ella está apoyada en al ventana, mirando hacia la nada, respirando el aire de la madrugada, e intenta por enésima vez ordenar su caos. El vino dejó de hacer efecto, y ya no le parece tan interesante lo que paso hace un par de horas. Mira el cuerpo de su amante, desnudo, sobre la cama y ensaya mentalmente las frases que dirá cuando despierte. Excusas, mentiras, pretextos, verdades… ¿Que decir? ¿Que argumento utilizar? ¿Como explicarle que ya no siente como antes? Solo un tic tac tenue, que se mezcla con el canto de los grillos, suena de fondo, rescatándola del limbo. Al cabo de un rato (que le pareció una eternidad), toma aire y decide hacerse cargo de lo que le pasa: ella es “otra” dentro de ella misma… Lo que hace un tiempo la motivaba, es ahora acaso tan solo una ligera intriga. Y repasa mentalmente los momentos, las palabras, las caricias, pero son solo fotos en color sepia. Lo quiso, no… mejor dicho, lo amo… pero hay amores que se mueren lenta e irremediablemente en las manos del silencio, sobre todo los no correspondidos. No cambiaría el pasado, pero prefiere un futuro diferente. Los primeros rayos de luz se dibujan en el cielo despejado, y él extiende una de sus manos, buscándola entre las sabanas.
-         Ale…?
-         Acá estoy... – le responde, mientras se acuesta a su lado, y él la abraza.-
Ella siente aquel abrazo como el preludio de la despedía. Sabe, que intentarlo otra vez no tiene sentido, ya no hay retorno. Se aferra por última vez a aquella espalada. Ya no habrá más noches compartidas entre los dos…

martes 14 de febrero de 2012

Clara advertencia...


-         Y resulta que cuando llegué, me lanzo una fulminante mirada con sus ojos azules, y me dijo “hola”…. –
Clara me escucha divagar mientras mira caer la lluvia por la ventana.
-         Y a vos,  realmente te gusta? – Me interrumpió, con el cigarrillo casi aun en sus labios…
Yo me quedé mirándola por una micronesiama de segundo, tratando de entender que era lo que realmente me preguntaba,  porque no me hablaba a mi, sino a ella misma. Hoy no es el mejor día de Clara. No lo dice, pero con los años aprendí a descifrarla.
-         No es tanto que me gusta, sino me da cierta adrenalina ese histeriquéo casi infantil – Le  respondí….
-         Aha….. – Me contesto, como quien gesticula palabra para demostrar que sigue vivo.
-         Y a vos, te gusta? – Le pregunte, casi arriesgándome a su fastidio.
-         No, importa si me gusta o no… Yo ya no me enamoro…
Quedamos en silencio unos eternos 5 minutos…
-         Vamos – dijo poniéndose de pie y buscando su cartera  - Tenemos  dos horas para ir de compras.
Busque mi pilotín, el paraguas y le seguí los pasos. Ya en la puerta del edificio, me dijo lo que no quería escuchar: Los Amores Platónicos, solo te empujan al abismo. Cuidado. No saltes….



viernes 30 de diciembre de 2011

2011

Día 365. Año completo. Una suma permanente de buenas señales. Un balance siempre en positivo. Como si solo fuera subida, vivo y disfruto cada día, cada minuto. Y la vida me pasa por el medio del pecho y me deja sin respiración… pero feliz. Liviana de equipaje, dejé atrás los miedos, los fracasos, las ataduras… 33 años de aprender a fuerza de tropezar con las mismas piedras del camino. Ésta vez le hice frente a la montaña… y le gané…
Cierro los ojos y me veo sentada en una piedra, en la montaña, a casi 3500 m de altura, con un valle hermosísimo frente a mí, y el viento susurrándome al oído palabras de libertad. Recuerdo esa paz en el centro de mi corazón, y es la misma que siento ahora 342 días después. El resto llego solo, de las manos de los amigos, esos verdaderos que están muy presentes siempre. ¿Si hubo piedras? ¡Claro que las hubo!, pero aprendí a esquivarlas, y seguir mi camino, sin lazos, sin cadenas. Solo con una sonrisa en los labios y la libertad anidada en mi corazón. Comprobé que para ser feliz, no tengo que buscar muy lejos, solo mirar las cosas que me rodean, disfrutar de mis afectos día a día… al fin y al cabo es todo lo que tenemos, ni más… ni menos…
Tuve grandes compañeros en éste largo viaje, a ellos GRACIAS. ¡Si, con mayúsculas! Porque siempre hay mucho para agradecer. Gracias por estar, por compartir, por escuchar, por aconsejar, por reír, por aceptar, por abrazar, por las sorpresas…. Por tantos lindos e inolvidables momentos.
¿Qué espero para los próximos 365 días? No mucho, solo pido seguir sintiendo ésta libertad  que inunda el cuerpo. Y la valentía para animarme a alcanzar mis sueños…

“…Cuidado con lo que deseas… Se te puede cumplir…”


jueves 24 de noviembre de 2011

Punto de partida


Los finales, no son otra cosa, que nuevos puntos de partida. Capítulos que se cierran para dar inicio a nuevos capítulos, escritos en hojas blancas, lisas, sin márgenes…
Y suena de fondo una música nueva, aunque es como ese viejo sonido conocido que nos regresa de nuevo a nosotros mismos. Y me imagino caminando calles que no conozco, en otro hemisferio, en otro continente y en otra estación. Me imagino caminado en colores grises azulados de fondo, con gente que corre a mi alrededor ignorando mis pensamientos. Y la página blanca ya no está tan muda: tiene un pentagrama donde juegan nuevos sueños, acompañados de notas conocidas…
Los nuevos comienzos son un desafío constante e inquisidor. Son un vacío en la boca del estómago, que me recuerda que aún estoy viva. Y me sorprende el recuerdo de otra vida, de otro tiempo y mis ojos se iluminan, con la sola sospecha que tengo aun guardadas palabras tuyas arrugadas en un papel. La música me habla en otro idioma, y me doy cuenta que otra vez, como varios años atrás, sos la inspiración de mis palabras. Desde otro lugar, desde otra vereda, pero inspiración al fin… Y se me cuelan imágenes, con notas fugases de sueños adolescentes…
Los finales y los capítulos nuevos tienen el mismo punto en común. Uno le sucede al otro, en un ritmo constante e indisoluble. Yo estoy parada en ese punto: en final y el comienzo al mismo tiempo, escribiendo tus últimas líneas para dar vuelta la hoja.
La página blanca me espera… No sé que sueños me sorprenderán, ni tampoco sé si estarás. Solo sé, que es una nueva oportunidad de ser yo misma….



martes 23 de agosto de 2011

Mi otro yo (IV)



- Vos decís siempre lo que pensás?
- Si…

- Por más que sea duro…
- Si, ya no tengo filtros…

Mi otro yo rompió la cáscara y grita sus verdes a los cuatro vientos. Es un salto al vacío sin paracaídas. Yo la miro desde la otra orilla. La veo moverse entre nuestras cosas con absoluta libertad y sin miedos. Camina segura, más allá de su realismo y pesimismo… Mi otro yo consiguió desatarse de sus lazos y vive, a pesar mío, arrasando. Se animó y le gano a la montaña. Somos las dos mitades de un todo, tan opuestas pero tan complementarias. Mi sensibilidad no sería la misma sin su frialdad. Ni su pragmatismo sin mi intuición. Ella me da el equilibrio justo para no caer, tambaleando en la delgada línea…
Siempre estuvo al lado mío, anclándome a la realidad. Pero ahora se anima, me discute, me corrige, y me empuja a ir más allá. Ya no me limita, atándonos a sus temores. Por el contrario, me acompaña, suelta, ante los nuevos desafíos…

- Vos crees que tenemos que preocuparnos por lo que digan o piensen…
- No… Si, no les gusta, que se corran….


Mi otro yo, es libre….

martes 2 de agosto de 2011

6º Sentido

A veces, mis sueños son premonitorios… se anticipan a lo que sucederá. No ocurre siempre. No son todos. Son sueños diferentes, poblados de sensaciones increíblemente reales. Como si viviera otra realidad de antemano. Como si supiera lo que el caprichoso destino quiere para mí.

Con los años aprendí a tomarlos con naturalidad, a “leer” entre líneas lo que dicen (o pretenden decir) y diferenciarlos entre los demás. A estar alerta…
Con el tiempo, fui descubriendo que mi sexto sentido va más allá de mi piel y se cuela en mis noches. Me muestra recortes de un futuro confuso (pero real) ante mis ojos dormidos. No me cuenta el número ganador de la lotería, u otra banalidad. Le susurra a mi alma de ilusiones, sentimientos, emociones… guiándome, aún en sueños.
Ya no les busco respuestas a las incógnitas que deja. Solo sé, es el preludio de lo que acontecerá, me guste o no. Solo sé, que esa intuición me permite pisar firme para resistir el vendaval, o tener los brazos abiertos a su llegada…

viernes 1 de julio de 2011

Dia 184



Un tejido a medio terminar… Un poema a medio escribir…Una materia a medio estudiar… Un libro a medio leer... Las medias apartes de un todo dando vueltas por mi cabeza (y mi cuarto) en un rompecabezas a medio armar. La vida por la mitad (aunque nunca a medias) colándose por la cerradura. Así me descubrió Julio, con los guantes puestos y la nariz escarchada. Es que es bueno detenerse un momento y mirar para atrás, para seguir avanzando. Sin proponérmelo, caigo en una suerte me de medio recuento, que inclina la caprichosa balanza de un lado al otro. Cosas que suman. Cosas que restan. Y al final el resultado es positivo. Me pregunto que sorpresas traerá el medio año que falta… pero esa pregunta prefiero no responderla… Que sea eso… una sorpresa. El té de la tarde le devuelve el calor a mi cuerpo, y me pongo nuevamente en marcha, queda mucho camino por recorrer y mucho para hacer…


No voy a perderme de nada…. El vaso esta medio lleno….