miércoles, 14 de junio de 2017

Correr


Y ella corrió sin rumbo, a toda velocidad por el parque...
Parecía alma en pena escapando del mismo purgatorio. 
Corría sin importarle nada, ni la lluvia, ni el frío, ni el horario...
Parecía  su cuerpo deshacerse en aquella carrera absurda a ninguna parte...

Los hechos anteriores ahora poco importan. Son solo recuerdos rotos, fantasías oscuras y grises, versos inconclusos que solo hablan de imposibles.-

Los hechos previos, solo fueron el detonante que transformaba su serenidad, en un caos absurdo. En fuego ardiente y destructor, convirtiendo su ser en un volcán en erupción.-

Y ella corrió... Corrió tanto que ya no sentía las piernas, pero seguía adelante. El "atrás" era lo más cercano a una broma de mal gusto de la que solo quería escapar. Olvidar...

El reproductor de música marcaba su ritmo a mil revoluciones por minuto. Pura energía inyectada por sus oídos. Litros de adrenalina invadiendo todo sus sistema.-

Cuando se encontró al final del camino... paró. Por una fracción de segundo se detuvo en aquella vorágine alocada, y miró para atrás. Vio ese camino maltrecho por el que había pasado ella, en cuerpo y alma. Luego miro sus cansados pies, sobre aquel colchón multicolor de hojas crujientes. Por último miro hacia adelante, y vio un camino eterno... infinito... lleno de luz.-

Ella eligió seguir corriendo. Ya no por escapar, por huir...  
Eligió correr, para avanzar.-

sábado, 27 de mayo de 2017

Kilometros

Habitación en penumbras. Sábado 7 de la tarde. Silencio en la casa. Copas vacías sobre la mesa de café... Restos de cartas a medio escribir y rotas en el piso... 

Si alguien hubiera dicho que todo eso lo pueda hacer la tristeza, no lo hubiera creído... 


Ella camina del balcón al sillón en un circuito interminable, como en un loop... Ha escrito tantas cartas... tantas palabras, que ya se le olvido lo que quería decir al principio. Abre una botella más de malbec y ya no recuerda si es la segunda, o es la "quien sabe que numero" porque las primeras quedaron en otra parte... Escucha voces en el pasillo, ruido de llaves y se altera... "Es él, está llegando..." pero vuelve a la realidad y recuerda que está a kilómetros de distancia, a kilómetros de interminable silencio... 


Si alguien hubiera dicho que todo eso lo puede hacer un corazón roto, no lo hubiera imaginado... 

Como el sábado se convierte poco a poco en domingo, pero la agonía no mengua, decide cortar por lo sano aquella latania. En el mismo loop anterior, ahora vacila si tomarse un frasco de pastillas o cortarse las venas... no, eso no... habría mucho para limpiar después. Es increíble la cantidad de pensamientos oscuros que despierta una borrachera. Un atisbo de consciencia la rescata de esa dimensión desconocida de alcohol y melancolía, y se frena antes del  beber el cóctel de vino y ansiolíticos. "No es para tanto" le repite la voz en el interior, una voz llena de kilómetros de recueros, esa misma que desde hace horas quiere rescatarla pero si mucho éxito. "No es para tanto" repite en voz alta para reafirmar el fin de tanto sufrimiento.-

Si alguien le hubiera anticipado que dolería tanto, no se habría arriesgado... 

...

Han pasado horas desde la ultima copa y casi puede verse el amanecer a lo lejos. Se quedó dormida en el sillón entre tanto llanto y recuerdo gastado. Cada sonido retumba en su cabeza a mil decibles y ella intenta no pensar tanto. Los huracanes dejan destrozos a su paso, y éste fue de categoría cuatro. Ahora solo queda juntar los pedazos y tratar de rearmarse. Los kilometros entre ambos harán lo suyo, y pronto no dolerá, solo quedará el dulce recuerdo de las miradas y las risas... Mejor quedarse con eso. 

Si alguien le hubiera anticipado aquel desayuno le cambiarían su vida, sin dudarlo, lo volvería a  intentar...

martes, 23 de mayo de 2017

Clara, pura luz

Encontrar a Clara en plena calle y si aviso previo, fue la excusa perfecta. Encontrarla significaba encontrarme a mí de una manera que aún no logro comprender. Quizás porque ella representa todo lo que quiero ser... pero me quedo en el intento...

Clara luce su figura lánguida y gélida, distante e inalcanzable (hasta para mi) en la tarde más fría que mayo pueda regalar. Clara me mira desde su silencio y me escucha desangrar si interrupción, en aquel desahogo verborrágico. No quedó palabra sin pronunciar, ni lágrima sin derramar.
Clara me extiende sus brazos más cálidos que nunca, abiertos y gigantes. Me consuela, aún en su propio dolor, y es el mejor regazo donde descansar, porque ella sabe de dolores, de corazones rotos, de almas desgarradas...

Encontrarla fue la mejor excusa para sacar de mí tu dolor, tu silencio, tu ausencia... Y Clara me habla con el tono mas dulce que le brota, me mira con ese destello que solo ella tiene, curando mis heridas con todo su cariño. La consolé tantas veces, tantas como pude, que ella intenta por primera vez retribuirme y hacer lo mismo, sintiendo en su propia carne mis heridas abiertas.-

Clara se mantiene firme y alerta, para socorrer mi caída. No apela a frases hechas y en discordancia del resto me anima a llorar más... a llorar tanto que me seque por dentro... porque según dicen "el agua purifica". Clara no me aconseja, solo me acompaña en aquella procesión triste y solitaria, convirtiéndose en el bálsamo justo para tanta angustia.-

En aquella tarde gris de otoño, donde mi mundo se deshacía segundo a segundo, encontrar a Clara fue hallar un rayo de luz. Fue descubrir en sus ojitos color miel, el salvavidas necesario para no morir ahogada en mi tristeza.
Porque encontrar a Clara, de alguna manera es encontrar todo eso que quiero ser y no soy...  pero que voy a intentar....